Agricultura y ganadería 2.0: planta online, cuida una res y come en casa

Agricultura y ganadería 2.0: planta online, cuida una res y come en casa

Gonzalo Úrculo es agricultor y cofundador de Naranjas del Carmen, una inciativa online que aúna internet y agricultura y que permite a los usuarios comprar frutas y verduras directamente desde el productor. La iniciativa de su empresa no es única en España, otras páginas como3PFruits, Mil Historias o Naranjas Lola son otros ejemplos en los que el usuario compra directamente al productor.

Pero Úrculo quiere dar un paso más en el concepto del comercio de frutas y verduras online y pretende lanzar, este 1 de noviembre, una nueva iniciativa que ha bautizado bajo el nombre de crowdfarming. La idea es sencilla -se puede consultar en este enlace- y quiere convertir al usuario en dueño de un árbol para que utilice los 80 kilos de naranjas que obtendrá al año a su antojo. “Pretendemos ser un movimiento revolucionario necesario para reducir el porcentaje de fruta que se desperdicia en el mundo. Es la forma de cultivar la cantidad de fruta que realmente llega al consumidor final. Sólo se recolecta bajo pedido y el dueño del árbol pide la fruta a medida que la consume”, explica Úrculo.

Uno de los principales objetivos del crowdfarming es detener el desperdicio de comida. Según cifras de la Unión Europea, cada año se desperdician 100 millones de toneladas de comida y se estima que la cifra llegue hasta los 120 millones si no se toman medidas para detenerlo. Esa cifra implica que cada familia desperdicia 179 kilos de comida al año de un consumo total cercano a los 499 kilos.

Un informe de la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC) de 2012 situaba el desperdicio casero en un 42% seguido, muy de cerca, por el 39% que desperdician los productores del total de comida que no se aprovecha a lo largo del año. Es ahí donde Úrculo pretende poner su pequeño grano de arena: “La grandes preguntas que nos hacemos los agricultores cuando plantamos un campo es ¿cuál será la demanda que tendré y qué cantidad debería producir? Nunca sabes. Tienes miedo a no tener suficiente demanda de tu producto y tener que vender por debajo del coste de producción. Mediante el crowdfarming mitigamos ese riesgo porque cada uno de los árboles que plantas y cultivas con esmero tiene un dueño con nombre y apellidos”.

Naranjas del Carmen ha reservado siete hectáreas de su campo paraplantar 306 árboles por cada una de ellas. “Lo habitual es plantar 500 árboles por hectárea pero a nosotros no nos interesa la máxima producción por hectárea, sino la máxima calidad por árbol”, zanja Úrculo.

Bautiza a una vaca y gana dividendos
La idea del crowdfunding llevada al terreno de la agricultura y la ganadería no es exclusiva de Naranjas del Carmen. La red ofrece soluciones de distinto pelaje, algunas pensadas para satisfacer necesidades alimentario y otras en las que el internauta puede convertirse en pequeño accionista. Ese es el caso de Farmable, una web que ayuda a los agricultores de Ghana a la par que ofrece un retorno económico a los usuarios que invierten en su ganado.

Para ello, basta con financiar una vaca desde cero o unirse a alguno de las diferentes reses que ya cuentan con pequeños accionistas. Cada vaca se financia cuando veinte personas ponen cinco dólares por cabeza y, una vez financiada, los pequeños accionistas reciben los beneficios económicos que sederiven de esa res. Así, la web planea aumentar en un 25% el tamaño de las granjas de Ghana adheridas al proyecto en un proyecto a cinco años vista con el que pretende que 7.500 vacas tengan dueños y que permitan vender 5.000 de esas cabezas de ganado para rendir beneficios a los mecenas. La idea, asegura la web, está inspirada en la tradición local por la que los jóvenes de una aldea trabajaban en grupo en granjas cercanas para ayudar al ganadero y para aprender el oficio.

No hace falta viajar hasta Ghana para encontrar un proyecto relacionado con el ganado vía internet. BioTTernera cuenta con un campo de 60 hectáreas y unas 80 vacas en Aragón. Un internauta puede hacerse con una de esas vacas, visitarlas cuantas veces desee y… comérsela una vez haya alcanzado la edad óptima. Cada ternera se envía a casa envasada al vacío, separada por diferentes piezas y envasada al vacío. “Lista para cocinar”, reza la web.

El impacto de la agricultura local llevada a casa a golpe de click tiene otras apuestas en España. Apadrina un olivo permite “crear empleo social, reducir la huella de carbono y obtener dos litros de aceite de oliva al año” con una donación de 50 euros al año. Apadrina tu árbol frutal ofrece una variedad de frutas -albaricoques, melocotones, nectarinas, ciruelas- por un precio superior, 150 euros, que se deben abonar año a año, y que ofrece de 35 a 40 kilos de fruta al año con los gastos de transporte e IVA incluidos.

80 euros el primer año y 16 los siguientes
Naranjas del Carmen ofrece una alternativa pensada en el largo plazo. El comprador paga 80 euros el primer año para sufragar los gastos de plantación pero la empresa ya reserva la producción de otro de sus naranjos para ofrecer, desde el primer momento, el tope de producción de ese ábrol durante un año: 80 kilos. Los años siguientes, el precio desciende a 16 euros y el usuario debe pagar por los gastos de envío o recogerlos, in situ, en la Masía que Úrculo y su familia tienen en Bétera, cerca de Valencia.

Úrculo pone énfasis no sólo en el factor natural de comer frutas de temporada sino en el aspecto económico: “El cliente es dueño del árbol y por consiguiente de la fruta que produce. No pagará más por sus naranjas sino por el mantenimiento de su árbol. De esta forma, evita que sufra las fluctuaciones del precio de la naranja en el mercado porque tiene asegurada una cosecha anual a un precio cerrado que equivale a 20 céntimos el kilo”. El atractivo de la propuesta de esta firma valenciana reside en la comparación con los precios de mercado: el kilo de naranjas en Carrefour está a 1,28 euros y en Ulabox, uno de los principales supermercados online, a 2,08 euros.

La iniciativa de Naranjas del Carmen se pone en marcha a partir del 1 de noviembre aunque es sólo el primer paso de los muchos que debe dar la industria, en palabras de Úrculo: “Quien piensa que la agricultura es un sector en el que ya está todo inventado, se equivoca. Es necesaria una revolución agrícola que se adapte al consumo real de las personas, que ofrezca productos naturales de calidad y a buen precio. Es necesario acercar la agricultura al consumidor y parar el derroche de alimentos”.

Fuente: noticias.lainformacion.com

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