Crean modelo a escala de presa de Oroville para salvarla

Crean modelo a escala de presa de Oroville para salvarla

La presa de Oroville (California, EEUU) es, con sus 235 metros, la más alta del país. Fue inaugurada en 1968, pero su casi medio siglo de antigüedad no le ha sentado nada bien. En febrero de este año, más de 180.000 personas tuvieron que ser evacuadas y recolocadas; después de que el desagüe principal y el de emergencia quedaran dañados por la lluvia. El colapso nunca se produjo, pero el temor de un derrumbe futuro hizo que el gobierno iniciara una investigación con cinco expertos que valoraran el riesgo y los medios para subsanarlo. La solución podría estar en una maqueta.

Ingenieros de la Universidad de Utah han desarrollado, en tan solo 40 días, un impresionante modelo a escala 1:50 del desagüe de la presa de Oroville. La maqueta tiene unos 30 metros de largo y casi 20 metros de ancho y replica el estado actual de la estructura dañada. Por ejemplo, las condiciones del terreno producidas por las lluvias de febrero. Ahora, el equipo dirigido por los investigadores Michael Johnson y Zachary Sharp, miden la presión, la velocidad del flujo y su profundidad, así como la acción de las olas, con el objetivo de salvar la presa ‘madre’.

Según Johnson, el modelo dará información muy útil sobre el estado hidráulico de la estructura; dentro y alrededor del desagüe dañado. “Queremos ayudar al equipo de diseño de California a la hora de tomar las mejores decisiones a partir de los datos de nuestro modelo”, explica el ingeniero. “Estos permitirán saber mejor cómo reparar y reemplazar las partes afectadas”.

Unos 50 ensayos han tenido lugar con esta maqueta desde marzo, número que aumentará en las próximas semanas. El estudio hidráulico de la miniatura permitirá que, a la hora de arreglar la presa, no se vierta ni un gramo de cemento antes de lo necesario. La gigantesca estructura costó, en los años 60, casi 250.000 euros. El objetivo último es evitar que se repita un desastre como el de febrero.

“Los modelos por ordenador no pueden dar todas las respuestas”, afirma Johnson.

“Uno físico es un seguro muy barato que se puede usar para resolver algunas de las incógnitas y elimina algunas de las conjeturas finales”. Estas maquetas son muy utilizadas a la hora de construir una presa nueva, para así verificar los cálculos sobre el flujo del agua, su profundidad y presión. De hecho, la de Oroville tuvo su primera miniatura años antes de su ‘bautizo’.

Para imitar las partes dañadas, el equipo de Johnson midió con láser la presa original para replicar la erosión sufrida por las lluvias. De esta forma el modelo puede predecir qué sucederá si una tormenta ataca la estructura mientras tienen lugar las reparaciones; o si estas no llegan a tiempo antes de la próxima estación de lluvias. “Se trata del modelo más alto que hemos construido jamás en nuestro laboratorio”, añade Johnson con orgullo.

La maqueta también servirá para probar una nueva característica que se añadirá al desagüe durante las reparaciones: ranuras de ventilación. Se trata de agujeros en el cemento que evitan la cavitación; un proceso que puede erosionar el material en caso de un flujo alto de agua. Estas ranuras ya han sido añadidas a otras presas como medida de seguridad.

Fuente: El Confidencial

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