De la ecología a la misericordia, las claves del Papa en 2015

De la ecología a la misericordia, las claves del Papa en 2015

Ciudad del Vaticano, 1 Ene.- Con un llamado a cuidar el medio ambiente, al cual dedicó una carta encíclica y con grandes gestos de misericordia, entre los cuales destacó la convocatoria a un “año santo”, el Papa Francisco captó la atención internacional en 2015.

Una encíclica es el más importante de los documentos que puede escribir un Papa y Bergoglio decidió dedicar al tema de la ecología su segundo texto de este tipo: “Laudato si”, sobre el cuidado de la “casa común”, que vio la luz en junio.

La encíclica abrió un intenso debate mundial sobre el modelo económico e industrial vigente, pero sobre todo por el tono casi apocalíptico utilizado por el líder católico para alertar sobre la degradación ecológica.

“Recuerdo la frase de un dirigente político muy importante del mundo: ‘No se trata de cuidar la creación para formar un mundo mejor para nuestros hijos, es que no lo habrá’. Si seguimos en este ritmo, no lo habrá”, dijo en una entrevista con su amigo, periodista y referente evangélico, Marcelo Figueroa.

“Se trata de cuidar la creación para este momento. Estamos al borde de lo irreversible, es trágico esto. Y por otro lado, no es invencible porque, aunque se llegue a la catástrofe yo creo en la tierra nueva y en los cielos nuevos. Tengo esperanza y sé que la creación va a ser transformada”, dijo.

En varias oportunidades Francisco indicó públicamente que esperaba el logro de un acuerdo significativo para limitar la contaminación ambiental en la cumbre de París de este diciembre que termina, la COP21.

Su viaje a Estados Unidos fue un guiño a la voluntad de Barack Obama de promover un compromiso sensible para disminuir los gases que generan el calentamiento global. Con ese apoyo el presidente asistió al encuentro de Francia.

Los esfuerzos del Papa dieron sus frutos, porque la conferencia de las partes terminó con una declaratoria de intención que fue calificada como “histórica”. Incluso llegó a filtrarse que Bergoglio había intervenido telefónicamente, para empujar el acuerdo, pero eso nunca fue confirmado por la Santa Sede.

Lo cierto es que en 2015 el líder católico se ha demostrado como un hábil jugador en el tablero internacional, no solo con su apoyo a la lucha contra el cambio climático sino también con su acción diplomática en varias latitudes.

Fue determinante en el “deshielo” y posterior restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos; alentó las negociaciones entre el gobierno y la guerrilla en Colombia que llevaron a un acuerdo de paz preliminar.

En noviembre visitó África y se empeñó en incluir en su agenda a la República Centroafricana, un país lacerado por una guerra civil. Después de su paso por allí se logró un acuerdo de paz y se mantuvo la estabilidad política.

En Bangui, capital centroafricana, inauguró el Jubileo de la Misericordia. Por primera vez un Papa dio inicio a un “año santo” fuera de Roma. Eligió un país pobre, marginado, de periferia para abrir la “puerta santa”, emblema de los jubileos.

Su fotografía abriendo aquel portón de madera gastada se convirtió en una de las imágenes del año y uno de los grandes gestos de misericordia.

Gestos concretos de apoyo y solidaridad. En febrero, por iniciativa suya, el Vaticano inauguró varias duchas y una peluquería bajo la Columnata de Bernini que dan servicio gratuito a los sin techo en la Plaza de San Pedro.

El 2 de abril, Jueves Santo, el pontífice cumplió el rito del lavado de los pies (que recuerda lo hecho por Jesús a sus apóstoles en la última cena) en una cárcel y limpió a 12 detenidos, entre los cuales un transexual.

Luego, el 7 de junio, bendijo las instalaciones de un dormitorio para mendigos que ofrece servicio gratuito en las inmediaciones de la Santa Sede.

En septiembre instó a todas las parroquias de Europa a acoger a familias de refugiados y comenzó dando el ejemplo, ya que el templo de Santa Ana ubicado dentro del Vaticano recibió poco después a una familia de sirios.

Pero el Jubileo extraordinario de la Misericordia es un puente que une al 2015 y el 2016. Abierto el 8 de diciembre en San Pedro, en una ceremonia en la cual participó también el Papa emérito Benedicto XVI, la iniciativa se extenderá hasta el 20 de noviembre próximo.

Cada mes Francisco tiene previsto realizar una “obra de misericordia”, según la tradición católica: darle de comer al hambriento, visitar a un enfermo o a un encarcelado, dar posada al peregrino, vestir al desnudo, enterrar a los muertos.

El Vaticano mantiene todavía en secreto qué actos y donde cumplirá el Papa. Por ese motivo no faltarán las sorpresas.

Fuente: Notimex / Andrés Beltramo Alvarez – Corresponsal

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