GuggenSITO, una infraestructura cultural inflable navega por Latinoamérica

GuggenSITO, una infraestructura cultural inflable navega por Latinoamérica

A simple vista es un pesado rollo de lona plástica, mide menos de un metro de alto. El artista mexicano Eder Castillo lo ha llevado a distintos lugares de México, Puerto Rico y ahora está de gira en Centro América. Cuando despliega el rollo, Eder conecta cinco motores que lo convertirán en un castillo inflable de 92 metros cuadrados.

Una vez inflado, los niños entran, saltan, se abalanzan unos sobre otros, rayan la tela con lápices de colores y tachan los rayados de otros. Para ellos es un castillo inflable, pero blanco y sin forma de castillo. Es un castillo raro, pero para toda persona que tenga contacto con la arquitectura la figura del castillo le parecerá conocida: es una parodia a las formas libres y dinámicas del histórico Museo Guggenheim de Bilbao.

Castillo lo explica en sus propias palabras:

El diseño es deliberadamente torpe, un fake barato; como las imitaciones de marcas internacionales que se venden en los tianguis [feria al aire libre en México y Centroamérica]: una versión barata. El nombre encierra un doble tropo: sito, como diminutivo, y sitio, en alusión al trabajo site specific. No lo he “expuesto”, sino que lo ofrezco gratuitamente a la gente que quiera llevarlo a sus barrios; para que los niños y adultos hagan lo que se puede esperar tratándose de un inflable: brincar sobre él.

Para encontrar la génesis del proyecto, hay que recordar uno de los dos intentos fallidos por parte de la franquicia Guggenheim para construir su primera sede en Latinoamérica: en 2005 el mexicano Enrique Norten (TEN Arquitectos) ganaba el concurso del diseño de la sucursal cultural en Guadalajara (México). Tras cuatro años de negociaciones, la fundación Solomon R. Guggenheim anunciaba que desistía de sus proyectos en México y Brasil para enfocarse en Abu Dhabi, que hasta el día de hoy no cuenta con fecha de inauguración.

“Mi proyecto surge como una parodia”, explica Castillo a ArchDaily en Español, “es una crítica desde el arte sobre la verdadera pertinencia de estos magnos proyectos arquitectónicos en nuestra realidad latinoamericana”. Esa crítica se cristaliza en la parodia de las formas del icónico proyecto de Gehry en Bilbao. Un castillo inflable desprendido de toda la elegancia y tecnología del que pregona el original. “En un país como México, que cuenta con una gran riqueza cultural e infraestructura arquitectónica; la mayor parte de sus ciudadanos no asiste a estos recintos. El GuggenSITO es la respuesta”, agrega.

Más que una instalación artística con guiños arquitectónicos, el GuggenSITO es una infraestructura cultural.

Es en sí mismo un dispositivo instantáneo de espacio público, un pop-up. Esté donde esté, crea o activa un espacio público. Por lo que su instalación, como dice Eder, “sitúa la institución en las líneas de fractura de la sociedad
”. Incorpora a comunidades marginadas del círculo artístico y refuerza tejidos urbanos. Su exposición en recintos culturales de Latinoamérica, desde México hasta Chile, también fomenta la reflexión en torno a la institución cultural y a la obra de arte contemporánea como tal.

Este proyecto ha sido realizado gracias al apoyo de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México, la Embajada de México en El Salvador, la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, La Tunca Fundación, ADAPTE, el Instituto Nacional de Bellas Artes, CONACULTA, FONCA-CONACYT, Antimuseo de Arte Contemporáneo, Ex Teresa Arte Actual. Conoce más sobre GuggenSITO en este enlace.

Fuente: Plataforma Arquitectura

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