Las 4 peores situaciones por las que puede pasar tu negocio

Las 4 peores situaciones por las que puede pasar tu negocio

Despedir a trabajadores

Por razones económicas

Muchas pequeños empresarios con plantillas de no más de 15 trabajadores en los que en muchos casos hay una gran cercanía por compartir muchos momentos en el trabajo y en los que se conocen sus circunstancias personales y familiares cuando hay bajadas de demanda que obligan a reducir personal, se pasa un momento muy amargo ya que se tiene que decidir entre la continuidad de la empresa y del resto de empleados o el mantener a una persona con el riesgo que para los demás supone.

En muchos casos este problema se enfrenta con altas dosis de humanidad haciendo ver al empleado que es una cuestión coyuntural.

Debido a la disminución de pedidos y que en nada tiene que ver con sus capacidades.

Y que si la tendencia cambia volverá a contarse con el de nuevo.

Si el trabajador tiene un perfil multifuncional en algunos casos se le puede reconducir a otros departamentos.

Como el comercial con otras jornadas e incentivos para intentar aumentar ventas y de esta forma contribuir a conservar su puesto de trabajo.

Por razones organizativas o de estrategia

Este caso es muy similar al anterior y si el trabajador es susceptible de adaptarse a las nuevas condiciones se le podría ofrecer una alternativa.

En caso contrario para el empresario es un momento difícil ya que de nuevo tiene que tomar decisiones pensando en:

El largo plazo y viabilidad de la empresa, frente a lo que le gustaría hacer si pudiera.

Enfrentarte a la baja de un socio que se lleva clientes

Caso muy frecuente ya que muchos de los problemas de las empresas en los primeros años son las desavenencias de los socios que pueden desembocar en una separación.

Especialmente grave es el caso en que los socios realizaban tareas diferentes y el que se queda con la empresa y con cierta cartera de clientes tiene que además de realizar su trabajo anterior, el del socio que se va.

Por ejemplo, si el socio que se va es el que se ocupaba de la gerencia y labor comercial y el que se queda era el encargado de instalaciones (caso en nuestro ejemplo de una empresa de instalaciones audiovisuales) este se encontrará ante un reto.

Se preguntará: ¿Seré capaz de llevar yo solo la empresa y seguir ocupándome de lo que ahora hago y asumir las tareas de mi socio?

Esto es una cuestión muy personal y depende de:

Las necesidades y condicionantes personales.

Alternativas que se presenten y

Mentalidad emprendedora ya que evidentemente supondrá un esfuerzo grande de formación y de horas trabajadas para conseguirlo pero por supuesto que es factible.

Cómo decimos supondrá un gran esfuerzo personal.

Quizás cambiar la forma de hacer las cosas respecto a cómo se venían haciendo.

Pero disponer de una empresa montada con una cartera de clientes es un plus por el que muchos emprendedores pagarían por tener en los inicios.

Echar el cierre

En muchas ocasiones y más aun en los tiempos que corren muchos emprendedores lo son a la fuerza.

Tras un despido de la empresa donde trabajaban y para financiar su proyecto utilizan la modalidad de pago único de prestación por desempleo.

Esta en sí es una decisión difícil ¿Qué hago?

¿Utilizo la prestación por desempleo para atender a los gastos mensuales personales e intentar buscar un trabajo o lo pido por adelantado para intentar crear mi puesto de trabajo y poder así tener un medio de sustento durante más tiempo?.

Para el caso de trabajadores a partir de cierta edad cómo los trabajadores/as de más de 45 años está decisión es crucial.

En estos casos es conveniente tener un plan B.

Saber que la apuesta aparte de contar con ilusión y ganas se va a encontrar con un mercado competitivo.

Más aun si los futuros empresarios deciden crear una empresa continuación o relacionada con su trabajo habitual que es aquel en el que su anterior empresa por las motivaciones que fueran decidió prescindir de ellos.

Decisiones difíciles:

Primera decisión difícil es lanzarse fijándose un horizonte temporal exigente para llegado el caso echar el cierre.

Los objetivos tienen que ser ambiciosos y la mentalidad tiene que cambiar de trabajador a empresario en poco tiempo.

Si al principio la empresa necesita qué:

Los socios cobren salarios más bajos o

Que no cobren en algún mes para afrontar otros más prioritarios y que pueden garantizar la viabilidad a largo plazo es necesario sacrificarlo con vistas al futuro.

Nos hemos encontrado casos en que por parte de algún socio se reivindica el sueldo como si se trabajara para otro.

Esto no puede ser porque acaba con la cohesión frente al resto de socios.

Si por necesidades personales uno tiene que disponer temporalmente de más retribuciones debe ser consensuado por todos.

En esta etapa hay que ser muy realista y controlar muy bien los tiempos sabiendo que los números negros tardan en venir y que al principio hay que trabajar muy duro para salir adelante.

Muchas veces la visualización del deseo de empresa que quiere conseguir hace perder el necesario pragmatismo y realismo de las condiciones de tu mercado y de la posible evolución de los ingresos.

Segunda posible difícil decisión sería si llega el caso darse cuenta de que el proyecto no es viable e iniciar la retirada antes de incurrir en deudas.

Quemar todas las reservas económicas que permitan la subsistencia personal hasta que se decida de nuevo otro proyecto o se encuentre un nuevo empleo.

Rechazar a un inversor cuando se necesita el dinero

Muchos empresarios se encuentran en algún punto de su vida empresarial que existen personas/empresas que viendo posibilidades en su negocio se interesa para invertir o para invertir y trabajar en ella.

Quizás tengamos en la cabeza los casos de negocios que son comprados por grandes empresas a cambio de grandes sumas de dinero.

Esto provoca un gran beneficio para el empresario e incluso permitiéndole en muchas ocasiones seguir dirigiendo el proyecto bajo las directrices de los nuevos dueños.

Pero ese es un caso ideal que en la pequeña empresa es diferente.

En estos casos puede haber personas/empresas que ofrezcan entrar en el capital de la sociedad aportando fondos para afrontar nuevos proyectos o abordar los existentes con más posibilidades de éxito.

En estos casos hay que valorar si esto es lo que queremos ya que debemos tener claro que nuestras decisiones futuras deberán ser tomadas siendo consensuadas.

Incluso perderemos ese poder de decisión dependiendo de la participación del nuevo socio.

Pero en todo caso nos podemos encontrar con conflictos entre socios que hagan que un proyecto correctamente encarrilado se pierda por una decisión errónea en este ámbito.

Condiciones para entrar en la empresa:

Habría que ver que nos va a aportar el nuevo socio, a donde quiere llevar la empresa y de qué forma piensa hacerlo.

Los fines pueden ser los mismos pero los medios no y aquí se puede chocar.

Debemos preguntarnos si para llegar a donde quiero llevar a mi empresa hay otros medios que no supongan la entrada en el capital de un nuevo socio (UTES, colaboraciones, etc)

O hasta qué punto es necesario y como puede influir el forzar la máquina.

Crecer rápido con las implicaciones económicas y personales que ello conlleva

Frente a la opción de crecimiento más lento, sostenible y que quizás aun con menor beneficio económico tiene mayor beneficio desde el punto de vista de la calidad de vida, con más tiempo para familia, amigos, proyectos personales, etc.

Este último aspecto tiene que ser valorado con calma ya que son muchos los equilibrios que hay que mantener y no siempre los beneficios económicos son necesariamente los más valiosos.

¿Que opina sobre esta información?