¿Cómo puedes minimizar el riesgo cuando empiezas un nuevo proyecto?

¿Cómo puedes minimizar el riesgo cuando empiezas un nuevo proyecto?

Montar un negocio es la incógnita elevada a la potencia mil. La única manera para afrontar los riesgos es hacer bien los deberes. No se trata de que te pases media juventud tratando de averiguar qué es lo que podrá ocurrir en el futuro, pero sí identificar cuáles son las amenazas más probables para tu negocio. Los mejores planes de empresa son aquellos que dedican un amplio espacio a un capítulo que se llama plan de contingencias. En definitiva, un negocio tiene que preguntarse antes de echar a andar ¿qué puede ir mal? ¿Qué sería lo peor que le podría pasar a mi empresa? ¿Qué podría ser lo peor que me podría pasar como empresario?

James McGrath, experto en gestión empresarial, y autor del bestseller El pequeño libro de las grandes preguntas del management (Alienta Editorial, 2015) asegura que “todos los planes tienen que ver con el futuro y, por lo tanto, conllevan riesgos potenciales, porque estás tratando con incertidumbres”. McGrath propone cinco estrategias básicas para afrontar los riesgos inherentes a cualquier proyecto empresarial:

1. Transferencia de riesgos. “Traslada el riesgo desde el equipo a los expertos externos”, plantea.

2. Aplazamiento de riesgos. “Cambia el orden en el que se van a hacer las actividades que tenéis previstas”, sugiere.

3. Reducción de riesgos. “Reduce la posibilidad de que ocurra el riesgo. Por ejemplo, cuando sabes que tu negocio va a tener un cuello de botella y necesitas ampliar el número de personas que trabajan en un proyecto (que no tienes por qué contratar), puedes subcontratar y transferir así el riesgo”, señala.

4. Eliminación de riesgos. “Si es un riesgo que puedes evitar por completo, elimínalo. Si sabes que una tecnología conlleva un riesgo y la puedes sustituir por otra, sustitúyela”, indica.

5. Aceptación de riesgos. “En ocasiones no vas a tener más remedio que reconocer que no hay mucho que puedes hacer, además de aceptar el riesgo y tener un plan de contingencia”, concluye.

¿Qué puedes hacer?

Cualquier plan de contingencia arranca con una evaluación de riesgos:

– ¿Qué puede ocurrir que afecte a tu proyecto? Aquí debes recurrir a tu análisis DAFO.

– ¿Qué probabilidades hay de que ocurra?

– En el caso de que ocurriera, ¿qué efecto tendría sobre el proyecto?

– ¿Puedes poner medios para impedir que ocurra?

– Si no puedes impedirlo, ¿sabes qué medidas deberías tomar para minimizar su impacto?

McGrath propone que centres tu atención en “aquellos riesgos que tienen un alto impacto y que es más probable que ocurran”.

Fuente: Emprededores – España / James McGrath

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