8 tips para resolver un conflicto sin salir perdiendo

8 tips para resolver un conflicto sin salir perdiendo

En ocasiones sentimos que los problemas pueden ser más grandes que nosotros y no podemos enfrentarlos. O peor aún, intentamos resolver los conflictos que hay entre varias personas del equipo de trabajo de la empresa y salimos afectados sin llegar a una solución. Aunque sí pueden tener mediación cuando la intervención se hace de manera profesional.

Lo más indicado es convocar a un especialista si la situación lo amerita. Aunque en otras ocasiones quizás no sea tan necesario; hay conflictos cotidianos en los que probablemente debas afrontar este rol o tengas que pedir ayuda para dirimirlos como con tu pareja, un compañero de trabajo o tu jefe. Un aspecto esencial para asumir el rol de mediador (o de buscar uno) es que debe existir un principio de imparcialidad de su parte, ya que el favoritismo no permitirá llegar a un acuerdo lo más equilibrado posible. La clave para superar esta situación es reconocer que existe un conflicto y analizar cuáles son las razones que lo han causado.

Toma en cuenta estas recomendaciones para que la próxima vez que tengas un problema puedas afrontarlo de la mejor manera sin salir afectado.

8 tips para resolver un conflicto sin salir perdiendo

1. Las partes implicadas deben tener el deseo de resolver las diferencias y crear el espacio necesario para atender el problema.

2. Pedir ayuda, aceptar el rol de una persona como mediadora, y atenerse a las reglas de un proceso básico de mediación.

3. Siempre escuchar sin interrumpir; cada uno tendrá tiempo para hablar y evita los supuestos, no des nada por hecho y enfócate en preguntas que permiten resolver las cosas, no complicarlas más. Juzgar e insultar quedan prohibido.

4. Reformula lo que dices para evitar que no parezcan acusaciones; recuerda que el mediador promueve el entendimiento. Entonces, si se prejuzga, es difícil poder establecer un consenso. Por ejemplo, en vez de decir: “tú te comprometiste a…”, conviene decir “yo entendí que estabas comprometido a…”.

5. Los involucrados deben comprometerse a no abandonar el lugar sin haber negociado y acordado una solución, y se mantendrá la confidencialidad de todo el proceso.

6. Buscar soluciones intermedias en casos de conflictos de intereses. Por ejemplo, cuando alguien debe hacer algo que le disgusta, pudiendo balancear esa carga con sus otras obligaciones.

7. Cuando aparecen conflictos de valores, preferencias sexuales o creencias, es difícil poder negociar y transigir. Habrá que ser especialmente creativos para ayudar a resolverlos.

8. Luego, se volcarán por escrito las soluciones más equitativas según lo que decidan las partes: aquí es estratégica la ayuda del mediador que podrá acompañarlos a encontrar los puntos en contacto, más allá de las diferencias. Pero recuerda poner en práctica las decisiones y observar su cumplimiento.

Como sabemos, hay muchas situaciones en las que los procesos de mediación fallan; por lo que no quedará otra alternativa que recurrir a las vías legales. Habrá ocasiones en las que sea posible llegar a un amutúo acuerdo, y otras en las que no, pero la predisposición y la paciencia serán dos aliadas para aliviar el conflicto de la manera más sana posible.

FUENTE: Entrepreneur/Daniel Colombo

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