Arquitectura sostenible para reactivar ciudades

Arquitectura sostenible para reactivar ciudades

Arquitectura sostenible para reactivar ciudades. La arquitectura que desea implicarse en un proyecto que depende de las arcas públicas tiene que afilar el ingenio. Demasiado a menudo, las limitaciones de actuación son los recursos económicos, siempre escasos.

Xavier Bustos y Nicola Regusci, son los creadores de Cities Connections Project (CCP), iniciativa promovida por la Agencia de Apoyo a la Arquitectura de Barcelona (AAAB).

LEE TAMBIÉN Dos bloques de hormigón esconden una casa de lujo

Proyectos que presentan soluciones eficientes, sostenibles e innovadoras

Ambos dan a conocer los proyectos de jóvenes arquitectos europeos que implementaron soluciones eficientes, sostenibles e innovadoras. Y sobre todo, adaptadas a los rancios presupuestos de las administraciones públicas.

No solo eso, sino que además estas actuaciones arquitectónicas están pensadas para recuperar zonas degradadas de las ciudades e incluso para reactivarlas desde cero.

Desde 2013, la propuesta de CCP interrelaciona la actividad pública arquitectónica de Barcelona con otros espacios urbanos europeos, generando sinergias entre arquitectos, agentes culturales, gobiernos y universidades.

Pasaron por Ticino (Italia), Ginebra, Zúrich y Arc Lemanique (Suiza), donde mostraron obras de vivienda social, colectiva, cooperativa y de conexión con el espacio público.

Ahora el CCP muestra estos días, en el Centro Arts Santa Mónica de Barcelona, 20 obras de la arquitectura pública de equipamientos urbanos reactivadores de la ciudad. Todas realizadas en el área metropolitana y en la misma capital catalana.

También presentarán 20 actuaciones más correspondientes a las actuaciones en Bruselas y su entorno urbano amplio, con ejemplos realmente espectaculares.

Transformación de edificaciones para reactivar ciudades

Edificios en ruinas se han convertido de pronto en guarderías, centros cívicos, academias de danza, escuelas o espacios polivalentes sostenibles y enérgicamente eficientes.

Aprovechando los elementos arquitectónicos disponibles, se utilizan nuevos materiales para los elementos añadidos. Se repiensa la ventilación para que la energía consumida sea la menor posible. Se optimiza la luz y la temperatura, reutilizando el agua de lluvia y residual. Y sobre todo se recuperan esos espacios que los barrios más depauperados de las ciudades daban por perdidos.

LEE TAMBIÉN Escuela de la Bauhaus celebra 100 años de creación

Ejemplos espectaculares

La guardería Patufet, por ejemplo, está ubicada en el parque de la Remunta de L’Hospitalet de Llobregat.

Allí se erigían unas antiguas caballerizas del ejército en ruinas, en un entorno de descampados y fábricas, con vías rápidas como límite.

La transformación realizada por el despacho Baas Arquitectura ha conseguido ofrecer un centro educativo de alta calidad para docentes y alumnos. Tiene espacios de luz que aprovechan el sol hasta el último de sus rayos e interiores de madera que aíslan de la temperatura exterior y hacen del espacio un lugar energéticamente eficiente. El centro también ha convertido el entorno de la escuela en un centro lúdico y de reunión para vecinos de la zona. Antes allí solo había basura”, explica Bustos.

Las actuaciones arquitectónicas, que combinan tecnologías de sostenibilidad y eficiencia energética al menor coste posible, constituyen auténticas obras disruptivas en entornos urbanos degradados. Son pequeños grandes milagros, puntualiza Bustos, a nivel estructural pero también social.

Pequeños grandes milagros

Una nueva consecución en esta línea esperanzadora para disponer de unas urbes más equilibradas es la actuación arquitectónica en el centro cívico y para personas mayores del barrio barcelonés de Baró de Viver.

La obra es del estudio Arquitectura 24. Está en los límites de la ciudad y en lo alto de la montaña. Y ha conseguido envidiables niveles de eficiencia energética y confort.

Su cubierta hiperequipada gestiona los ciclos energéticos del edificio, tanto de la producción energética como de la climatización y del ciclo del agua.

Se aprovecha el agua de la lluvia y de los sanitarios para regar las enredaderas que crecen en la valla que lo circunda y la vegetación ubicada en el tejado”, comenta Bustos.

Destaca el diáfano y luminoso interior, de una sola planta y tres espacios diferenciados. En uno de ellos se utilizan grandes cortinas transparente en la parte superior para que la luz no encuentre obstáculos en su expansión. Además permite la división de la sala según convenga en cada momento.

El nuevo equipamiento se realizó con elementos prefabricados, a un coste de poco más de €1.300 el metro cuadrado. Y consiguió vertebrar la actividad lúdica de jóvenes y ancianos del barrio en un entorno vacío hasta entonces.

LEE TAMBIÉN Proyecto de transformación de 530 viviendas en Burdeos se alza con el Mies van der Rohe 2019

Edificios responsables: proyecto Square Street

Rehabilitación de edificios maltrechos destinados a vivienda dotacional para jóvenes, ancianos o personas con necesidades asistenciales o para colectivos vulnerables.

En el proyecto se observan tres criterios básicos: la responsabilidad urbana, social y energética.

Antiguas fábricas en desuso convertidas en factorías de creación artística, con grandes ventanas y cierres modulados.

Los halls permanecen abiertos para las necesidades del barrio. Las construcciones se hicieron con materiales sostenibles y reguladores de la energía. Las calles empinadas repletas de viviendas unifamiliares precarias, construidas con las manos de sus propios inquilinos. Todo eso fue convertido en pequeñas plazas de uso público y vertebradoras de la vida social del lugar.

Este es el caso del proyecto Square Street, de Bosch Capdeferro Arquitectura, en el Turó de la Rovira.

Es una zona de grandes contrastes. Allí se construyeron casas de verano de familias acomodadas de la ciudad junto a barracas de los llegados de la postguerra en busca de una mejor vida.

Con grandes desniveles y casi nada alrededor, la intervención arquitectónica ha permitido dar vida a un nuevo espacio de relación social. Y convirtió cada desnivel en una extensión de patio de la vivienda y plaza pública a la vez, donde vecinos y visitantes comparten uno de los lugares con mejores vistas de la ciudad.

Proyecto Ressò: una obra de rehabilitación urbana

La guinda de este conjunto de obras arquitectónicas casi imposibles la constituye el proyecto Ressò.

Fue elaborado por el equipo del mismo nombre y nacido dentro del marco académico de la Escuela de Arquitectura de Sant Cugat para el concurso universitario internacional de prototipos sostenibles Solar Decathlon Europe 2014.

Ressò propuso una estrategia de rehabilitación urbana. Esto en respuesta al contexto de emergencia económica, social y ecológica que plantea el modelo actual de crecimiento de las ciudades.

El proyecto recibió el primer premio en Arquitectura, el primero en Innovación y el tercero en Diseño Urbano, Transporte y Accesibilidad.

El equipo de arquitectos de Ressò erigió con sus propias manos un habitáculo en dos niveles de 12×12 metros de planta y 5,5 metros de altura.

La edificación, de bajo consumo energético, fue construida con materiales de bajo impacto.

Se mezclaron madera y acero, se utilizaron sistemas desmontables y reutilizables, se colocaron placas solares y térmicas.

Además se alzó la base con un centenar de pequeños apoyos para evitar humedades. Se ubicaron tubos en la cubierta -con capacidad de hasta 900 litros- para captar el agua de lluvia para uso sanitario y calefacción.

LEE TAMBIÉN Eligen los 100 mejores edificios del siglo XX

Y se orientaron las fachadas para aprovechar al máximo la radiación solar. Auténtica arquitectura bioclimática, con un coste de €350.000. Fueron construidas con doble piel de policarbonato, para crear una cámara de aire que permitiera regular la temperatura del interior.

La construcción debía ser capaz de adaptarse a diferentes usos, con lo que disponía de diversos elementos divisorios modificables.

La obra debía desmantelarse después del certamen y ubicarse en los jardines de la escuela como ejemplo de arquitectura. Se convirtió en centro cívico y primer Centro de Energía de un barrio degradado de la ciudad barcelonesa de Rubí.

Arquitectura sostenible para reactivar ciudades

Esta plataforma aglutina ciudadanos, administración pública, universidad y empresas con el objetivo de promover iniciativas colaborativas para la transformación del barrio. Una auténtica muestra de que con muy poco puede hacerse mucho.

La arquitectura eficiente, sostenible y tecnológica de jóvenes estudios hace posible el acercamiento hacia unas urbes más inteligentes. Y sobre todo más humanizadas, algo que para algunos ya solo era utopía.

Arquitectura sostenible para reactivar ciudades

Fuente: Innovadores La Razón – España

Comments

comments