Mientras que hace un buen puñado de años la descarga de música podía conllevar hasta penas de cárcel, hoy en día los sitios de streaming como Apple Music o Spotify son la miel de la generación actual. Existen diferentes modelos: acceso ilimitado por una tarifa mensual premium, aplicaciones de pago por canción y alternativas gratuitas. Una de las principales ventajas de las bibliotecas de estas plataformas de streaming es la dimensión de sus bibliotecas: muchas atesoran más de 30 millones de pistas disponibles. 

Escarbando en los comienzos, en 1999, Napster fue la primera gran red P2P de intercambio de música y la primera gran empresa de distribución de archivos musicales. Spotify llegaría unos pocos años más tarde, en 2006.