Cuatro preguntas que todo directivo debe hacerse

Cuatro preguntas que todo directivo debe hacerse

La actual situación provocada por la pandemia y el colapso económico está generando mucha incertidumbre y más preguntas que respuestas. Todo el mundo habla de que nos enfrentamos a una nueva realidad, que los hábitos de los consumidores han cambiado, que tenemos que instaurar el teletrabajo, que son necesarias nuevas habilidades de liderazgo, que tenemos que generar confianza,… y todo eso genera más presión y mayor incertidumbre.

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En medio de toda esta vorágine y desde mi experiencia como coach transaccional, pienso que hay 4 preguntas que todo empresario o directivo debe hacerse SI o SI.

Preguntas que son válidas para esta crisis y para las futuras que estén por venir porque antes, ahora y después del COVID-19.

El empresario gestiona relaciones personales (con trabajadores, clientes y proveedores), tiene que establecer vínculos de confianza y ofrecer soluciones a las necesidades de sus clientes.

¿Cuáles son esas preguntas?

Cuando he hecho intervenciones en organizaciones porque su productividad ha disminuido y no están obteniendo los resultados deseados, siempre hay un problema de relaciones personales.

Recuerdo el caso de una empresa multinacional que me contrató para hacer un diagnóstico de su situación y propusiera una intervención: la comunicación entre los distintos departamentos era deficiente y los miembros de los equipos estaban desmotivados. Detecté muchos chismes, malentendidos y dinámicas de poder. ¿Qué estaba sucediendo? Los trabajadores no se sentían valorados ni reconocidos por sus mandos intermedios, tampoco se sentían partícipes del proyecto empresarial e incluso habían “trabajadores de primera” (oficina, recursos humanos,…) y “trabajadores de segunda”, personal de producción, fábrica, almacén,…

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Trabajé con los directivos y mandos intermedios mi #MétodoLideraTuVida basado en cuatro preguntas de poder, confrontándoles con su estilo de liderazgo, lo que les hizo replantearse todo su modelo organizacional e introducir cambios que mejoraron el clima laboral, la satisfacción personal y, como consecuencia, la eficiencia y productividad de los distintos departamentos..

Preguntas que todo directivo debe hacerse
Durante toda mi intervención, hubo 4 preguntas claves:

1. ¿Cuál es tu para qué?

Saber definir y comunicar el para qué de la empresa da un sentido al proyecto empresarial. Sentirse realizado y satisfecho por el trabajo que realizas es un derecho que todo trabajador tiene independiente del puesto que ocupe en la organización- El hecho de que cada día vaya a trabajar motivado y de que regrese a su casa con la satisfacción de haber contribuido a algo más importante que sí mismo es el mejor aliciente para cualquier empleado y hará que trabaje con entusiasmo, entrega y eficiencia.

Por tanto, como directivo pregúntate ¿por qué tus empleados van cada día a trabajar a tu empresa, para cobrar el sueldo a fin de mes o por qué se sienten partícipes de algo superior?

2. ¿Qué estarían dispuestos a hacer tus trabajadores por ti?

Para que una organización sea próspera, los trabajadores tienen que estar implicados y comprometidos con la misión, valores y objetivos de la empresa. En pocas palabras, tienen que sentirse partícipes del proyecto empresarial. Una de las grandes preocupaciones de los empresarios es retener la fuga de talento y más todavía en un mercado globalizado y super competitivo.

Para conseguir trabajadores leales y que estén dispuestos a todo por su empresa, necesitan directivos que les reconozcan y valoren su trabajo, que escuchen sus opiniones, que fomenten su creatividad, que ejerzan un liderazgo horizontal basado en la confianza, el trabajo en equipo y la cooperación. si el trabajador siente que está aportando valor y que puede crecer profesionalmente, se comprometerá y sentirá suyo el proyecto empresarial.

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3. ¿Qué sabes de la familia de tus trabajadores, de sus aficiones, de sus proyectos, de sus ilusiones, de sus inquietudes?

Las personas somos seres sociales y necesitamos el reconocimiento de los demás. el gran psicólogo Abraham Maslow en su pirámide de las necesidades explicaba la necesidad de pertenencia a un grupo, Sentirnos parte de un grupo nos hace sentir mejor, más felices porque sabemos que podemos confiar y nos sentimos seguros.

Como conocedora de la naturaleza humana, os puedo asegurar que gran parte de las dinámicas disfuncionales que se producen en las empresas y que pueden ponerlas en peligro tienen su origen en una falta de reconocimiento positivo. Porque cuando alguien se siente ignorado o no reconocido, busca el reconocimiento negativo con mal comportamiento, chismes, provocando malentendidos, juegos psicológicos, chantajes emocionales,…

No dar reconocimiento positivo puede tener un elevado coste económico para la empresa y en realidad cuesta muy poco: establecer contacto visual, pedir las cosas por favor y dar las gracias, interesarse por el fin de semana de nuestro trabajador o compañero, preguntarle cómo sigue el familiar que sabemos queestá enfermo,….

Os puedo asegurar que los directivos que han introducido estos pequeños hábitos han visto resultados espectaculares.

4. ¿Qué piensas que dirían tus trabajadores de ti si fueras un “jefe infiltrado”?

La respuesta que des a esta pregunta es de vital importancia porque te dirá el grado de confianza y de autoridad que estás generando en tus trabajadores.

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Supongo que has leído en más ocasión que como líder tienes que ser un referente para tus empleados. Atrás ha quedado la imagen del “jefe” que basa su poder en el premio castigo. Actualmente, se requieren directivos que sean auténticos, íntegros, con una sólida escala de valores y con una gran madurez emocional.

FUENTE: Emprendices/Begoña Sierra

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