De Viana: Recuperar los servicios públicos pasa por reinstitucionalizar las empresas. Han transcurrido 20 años desde que el socialismo del siglo XXI se estableció en Venezuela. Aún no entiende cómo en un lapso tan breve y habiendo manejado $700 mil millones, se llegó a tal grado de destrucción.

Lamenta que los gobernantes perdieron la sensibilidad social, esa que debe hacerlos vibrar cada vez que un venezolano reclama por necesidades insatisfechas.

José María De Viana está claro en lo que hay que hacer una vez cese la usurpación y se instale un gobierno de transición, mientras se convocan elecciones libres. Se ha trabajado mucho en ese Plan País que busca retornar la normalidad a una nación devastada lentamente en dos décadas.

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Reinstitucionalizar las empresas estatizadas

Asegura que recuperar los servicios públicos pasa por reinstitucionalizar las empresas tomadas por el gobierno y desmembradas desde sus cimientos para ser manejadas por personas sin talento, capacidad técnica ni experiencia gerencial, pero avezados en cumplir órdenes y jurar lealtad a quien tenía en mente convertirlas en instrumentos de dominación.

De Viana estuvo al frente de una exitosa gestión en Hidrocapital durante siete años y tres gobiernos distintos: Carlos Andrés Pérez, Ramón J. Velásquez y Rafael Caldera. Pero fue defenestrado por Hugo Chávez para designar a Jacqueline Faría, la misma que prometió sanear el río Guaire para que los caraqueños pudieran bañarse en él.

Gente que Construye conversó con el ingeniero, docente y servidor público acerca de la situación de los servicios básicos. Y de la posibilidad de salir de la emergencia que atraviesan.

El agua potable es un derecho humano, según la ONU. Cada persona debería tener un suministro diario suficiente de agua entre 50 y 100 litros diarios. Los venezolanos llevan años sorteando la escasez y modificando hábitos de higiene y saneamiento.

La forma de hacer las cosas cambió

–Pasa el tiempo y el país se degrada aún más. ¿Qué podemos esperar para los próximos meses?

–El país cambió, la forma de hacer las cosas cambió. Han pasado 20 años, una generación completa. Y en los últimos meses ha surgido un nuevo liderazgo conformado por gente muy joven a quien le tocará construir el país. Tenemos 15 empresas hidrológicas, a ellos corresponderá manejarlas y a nosotros darles apoyo, conocimiento y entrenamiento.

Los jóvenes están aportando otra forma de hacer política. Un joven de 35 años en Venezuela tiene dos opciones: emigrar o hacer lo que muchos están haciendo. Hay una cantidad importante con un nivel de dedicación, rectitud y convencimiento impresionantes que forman parte del Plan País y están muy bien formados.

Somos un país profundamente pobre

–Sin embargo tocará construir un país sin los recursos que manejó el chavismo.

–El talento venezolano en las distintas áreas, tiene años pensando cómo construir el país que queremos. Y el que construiremos es totalmente distinto al que conocimos.

La renta generada por la industria petrolera derivó en prosperidad, con servicios públicos aceptables. El abastecimiento de agua potable, el metro, la electricidad en Caracas, las telecomunicaciones, eran de los mejores del mundo.

Y luego caímos en un país profundamente pobre. Venezuela es pobre porque se destruyó el tejido económico. La mayoría de las empresas fueron devastadas, se espantó la inversión privada, se arruinó la industria petrolera nacional, la eléctrica, la de telecomunicaciones. Además hay mucho desempleo y sobre todo pobreza.

–¿Qué corresponde hacer?

–El país que vamos a construir es moderno, cuya riqueza no va a estar asociada a la riqueza petrolera sino a la capacidad del venezolano de producirla.

Los servicios básicos funcionarán en la medida en que reconstruyamos las empresas de servicio y se acabe con esa tradición de mal uso de los recursos. Venezuela es un cementerio de obras inconclusas y todas ellas rodeadas de un escándalo administrativo.

Reconstrucción física debe ir en paralelo a la reconstrucción institucional

–¿Cómo llegamos a ese grado de destrucción de los servicios públicos?

–Lo primero que hay que entender es que la destrucción del servicio estuvo precedida de la destrucción de las empresas.

El servicio de agua, el metro y la electricidad eran buenos porque había gente talentosa y porque esa gente estaba organizada en empresas como Hidrocapital, Edelca, Electricidad de Caracas y Cametro que funcionaban con estándares de calidad muy altos.

Lo segundo a entender es que debe haber un proceso de reconstrucción física de los servicios y en paralelo un proceso de reconstrucción institucional. Tan importante es reparar los sistemas de abastecimiento de agua para Caracas, Tuy I, II y III que tienen problemas físicos, mecánicos y eléctricos muy graves, como reconstruir Hidrocapital.

Empresas de servicio se deben a sus clientes

–¿Cuál es la clave para la reconstrucción institucional de esas empresas? No se trata de botar y meter a gente nueva.

–No. Es mucho más complicado. Buena parte de las personas que trabaja en esas empresas es gente muy bien intencionada. Durante los años del chavismo, el criterio fundamental del liderazgo fue la obediencia. Eso hizo que las empresas siguieran directrices del mundo político. Pero las empresas de servicio se deben a sus clientes. Esa es la primera condición.

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Segunda condición. Que el liderazgo esté asociado con el talento y las condiciones personales que permitan que el conocimiento y las buenas prácticas administrativas sean una religión en esas empresas. Algunas de ellas protagonizaron los escándalos de corrupción más grandes que tenemos. En el Tuy IV aquí en Caracas, se invirtieron enormes cantidades de recursos y no hay nada construido. Esto nos dice que las credenciales de tipo moral y ético son fundamentales.

Tercera condición. Más allá de las virtudes individuales, las empresas tienen que regresar a lo que llamamos el gobierno corporativo. Anteriormente, esas empresas no cometían desvaríos porque su sistema de gobierno interno lo impedía. Su junta directiva era lo suficientemente independiente para evitar que se hicieran esas cosas.

Tenemos muchos ejemplos de lo que no se debe hacer

–Las juntas directivas eran un freno para cometer hechos de corrupción…

–Sí. La licitación de la Línea 4 del Metro de Caracas estaba decidida en diciembre de 1998. Fue necesario intervenir los instrumentos de gobierno de Cametro para imponer a Odebrecht como contratista de la Línea 4.

Con la junta directiva que el Metro tenía era absolutamente imposible hacer lo que se hizo, era un paso en falso. Odebrecht no tenía experiencia previa en Venezuela y de repente fue convertida en contratista principal. Desde entonces, el Metro no volvió a licitar obra alguna.

La construcción de Tocoma necesitó intervenir a Edelca y a su junta directiva. Tenemos muchos ejemplos de lo que no se debe hacer. Como tenemos tantos años haciendo las cosas administrativamente mal, las malas prácticas también se pegan. Esto no es sólo una enfermedad del chavismo, esto es una enfermedad nacional. La forma de manejar la plata pública durante 20 años ha sido incorrecta. Y el país va a tener que construir mecanismos que impidan que esto siga ocurriendo.

Sistema Tuy es muy robusto

–Volvamos al tema del agua.

–El proceso de deterioro organizativo en Hidroven comenzó el día en que fueron sustituidos los presidentes de las empresas regionales por personas cuyas credenciales eran de obediencia política. Hidrocapital tuvo como presidente a un Mayor de la Aviación que seguramente sabe de aviación, pero nada de uno de los acueductos más complicados del mundo.

–¿Por qué no ha colapsado el suministro de agua en Caracas?

–Porque los sistemas que construimos son muy robustos, hechos para durar muchísimo tiempo si se les hacía mantenimiento.

En el chavismo, el tema del mantenimiento y de hacer bien las cosas dejó de ser importante. En lugar de ampliar las fuentes de agua o fortalecer el sistema de abastecimiento para la capital, se optó por gastar ese dinero en un proyecto para limpiar el río Guaire.

–¿Por qué no hay agua en Caracas?

–Porque los sistemas de transporte de agua desde las fuentes a las ciudades están, por distintas razones, en malas condiciones.

–¿Cuántos litros de agua está recibiendo Caracas?

En estos momentos la ciudad recibe 6 mil litros de agua por segundo menos que en 1999.

–¿Por qué?

–Porque han reducido la oferta aun cuando Camatagua y Taguaza, los embalses más grandes, están llenos. En 1999 nosotros traíamos a la ciudad 20 mil litros. Sin construir nada nuevo.

–Sin mencionar el crecimiento de la ciudad que agrava el déficit.

–Exacto. En estos 20 años han ocurrido dos cosas importantes: hubo un proceso de migración enorme: más del 10% de la población se fue del país; y la mayor parte de la actividad industrial y comercial se acabó, que eran demandantes importantes.

–¿Qué habría que hacer en el Sistema Tuy?

–El sistema Tuy I y Tuy II están funcionando a mitad de su capacidad. El Plan País prevé ponerlos a funcionar a plena capacidad en corto plazo.

–¿Habrá que construir obras nuevas?

–Sí, pero ese no es el principal problema. Después pudiéramos pensar en construir el Tuy IV. Si lo hacemos ahora vamos a tardar tres años, porque nada de lo que dejaron es útil.

Hay un Plan B para Caracas, pero no se activó

–Durante el apagón de marzo Caracas quedó sin agua durante muchos días. ¿No debió activarse un Plan B para atender la contingencia?

–Nuestros abuelos que diseñaron esos sistemas, pensaron en lo mismo que me preguntas: “si aquí ocurre un sismo gigantesco que interrumpiera el suministro de agua al valle de Caracas ¿qué hacer?” La verdad, todos esperábamos un sismo, nunca un apagón.

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El Plan B está construido. Son tres embalses que están dentro del valle de Caracas, funcionan, pero están vacíos: La Mariposa, La Pereza y Macarao.

Nosotros nos preocupamos por mantener esos embalses llenos para cuando viniera el terremoto. Resulta que el terremoto se llamaba Maduro y no lo sabíamos y ese apagón inesperado, que debió resolverse entre 2 y 4 horas, agarró a todas las reservas vacías. Desde el momento en que se fue la luz el 7 de marzo, dejó de entrar agua a la ciudad.

En esos tres embalses hay 15 días de almacenamiento de agua. Y no están llenos porque a la gente que maneja Hidrocapital no le importa.

Venezuela fue construida mejor de lo que pensamos

Lo que no podemos olvidar es que Venezuela fue construida mejor de lo que pensamos.

–¿Nunca pensaron atender el Sistema Tuy con energía termoeléctrica en lugar de energía hidroeléctrica?

–El Sistema Tuy consume la cuarta parte del total de la ciudad de Caracas: entre 500 y 600 Mv de potencia. Ese es un consumo gigantesco. El Tuy fue hecho para depender de Guri. Desde los años 60 no utilizamos térmicas para mover el sistema de agua.

Una cosa que hizo daño fue que todas las térmicas que rodean a Caracas, Tacoa, Picure, Guarenas, La Raiza, Los Teques, estaban fuera de servicio. Antes se levantaba rápidamente un blackout porque arrancaban las térmicas.

El apagón de marzo nos dejó un aprendizaje: la gente entendió que lo barato sale caro.

Plan País trabajará en las infraestructuras existentes

–Hay regiones del país con problemas de abastecimiento de agua peores que Caracas, como Maracaibo y Margarita, por ejemplo.

–El Plan País hace foco en los sistemas de producción.

Margarita volvió a ser un desierto como antes de los años 60, cuando Rómulo Betancourt construyó su primera conexión. La única isla del Caribe conectada al continente por tubería de agua dulce se llama Margarita. En estos momentos, los dos embalses que fueron construidos para surtirla de agua están llenos y la isla está seca.

–¿Por qué?

–Porque las tuberías submarinas tienen problemas serios de fugas o están obstruidas y deben ser reparadas. Son 25 kilómetros de tubería que no han recibido mantenimiento en 20 años.

–¿No sale más barato sustituirlas?

–En algunos casos habrá que sustituirlas. Pero los pobres aprendemos que siempre que puedas usar algo que ya tienes, tratarás de repararlo primero. El mal de este gobierno fue querer hacer muchas cosas nuevas que no resolvieron el problema.

Priva la indolencia gubernamental

–Debe ser complicado reparar esas tuberías submarinas…

–La tecnología de reparación y de monitoreo cambió.

–Lo que priva es la indolencia gubernamental.

Lo que no puede perderse es la sensibilidad social. Quienes trabajamos en servicios públicos tenemos que vibrar y llorar con sus deficiencias. Eso es vocación. ¿Cómo hay gente que trabaja en el servicio de agua potable y no se conmueve con lo que ocurre?

Durante el apagón vi a gente en San Agustín del Sur pelear con la Policía y la GN para tomar agua del río Guaire ¿Cómo a alguien que tiene sensibilidad social no le parte el corazón una prueba tan tangible de la humillación, del cuadro dantesco de tener que ver a seres humanos agarrando agua del Guaire?

–En Maracaibo la cosa es peor que aquí.

Maracaibo retrocedió al siglo XIX. Allá no hay nada. Era una de las ciudades más orgullosas del continente, porque muy temprano tuvo innovación tecnológica. Fue de las pioneras de América Latina en tener alumbrado público y energía eléctrica. La presencia de la industria petrolera hizo al marabino lo que es. Y esta gente convirtió esa ciudad en un horror al violar sus derechos humanos fundamentales.

Hay una enorme posibilidad de que Maracaibo se convierta en la victoria temprana más importante de un cambio político.

El reto del Plan País es lograr un salto importante en materia de servicios públicos.

La emergencia puede ser levantada en un año

–¿Ya tienen listo el plan para trabajar en la recuperación de los servicios públicos?

–Hemos trabajado en la Ruta del Agua. Tenemos definido qué hacer en Margarita, Maracaibo, Caracas, Barcelona – Puerto La Cruz. Y lo que hay que hacer tiene que ver más con talento que con plata.

El primer triunfo de un país que se enrumbe en la dirección correcta es servicios públicos. Que la gente vea a través del chorro de agua limpia, permanente, la señal de que el país comenzó a cambiar.

Ligados al servicio de agua está un elemento fundamental que aprendimos los venezolanos: a ser aseados. Hoy bañarse es un privilegio.

–¿En cuánto tiempo se puede ver el cambio?

–El país tiene una infraestructura de agua muy robusta, que está enferma, especialmente en los sistemas de producción, pero responderá con talento. En algunas ciudades, en pocos meses se verán cambios sustanciales.

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El compromiso del Plan País es que en el primer año Venezuela salga de la emergencia en los servicios públicos.

El racionamiento de agua es una cosa primitiva

–¿Es decir que en pocos meses se sentiría la mejora?

–En un año estaría solventada la emergencia. El compromiso del Plan País es que al año salimos de la emergencia eléctrica, del agua, de las telecomunicaciones. Hay sitios con graves problemas que no se podrán solventar en un año, pero en la mayoría de los casos sí.

–El racionamiento data de 2014 y la gente como que se ha acostumbrado a eso…

–Quienes protestan frente a Hidrocapital piden que cumplan con el cronograma. Lo normal es que la gente reciba agua todos los días. El racionamiento de agua es una cosa primitiva.

–¿El resto del país está incluido en esa valoración de recuperar el suministro de agua en un año?

–En el Plan País Agua hablamos de 24 sistemas. El país lo dividimos de acuerdo a los sistemas de producción de agua.

–¿Esos 24 sistemas se corresponden con los 23 estados más el Distrito Capital?

–No, porque los ríos y los tubos no dependen de fronteras.

Si no hay conectividad el aprendizaje de los muchachos del siglo XXI está limitado

De Viana es presidente de la organización no gubernamental Guao https://guao.org/ institución sin fines de lucro “que permite acceder a contenido educativo y recursos académicos de nivel mundial, usando para ello la herramienta de internet”.

Las nuevas tecnologías admiten reforzar la educación a distancia, herramienta particularmente útil en un país donde la migración de docentes se siente en todos los niveles.

Tras salir de Hidrocapital, comenzó a trabajar en tecnología de comunicaciones. “Fui presidente de Movilnet hasta 2007, cuando el gobierno decidió comprar la telefónica”. Esa experiencia le enseñó que para un país pobre como Venezuela “las comunicaciones son una excelente noticia para la salud y la educación”.

Guao: La biblioteca digital de acceso libre

Guao se ha convertido en una enorme biblioteca digital de acceso libre (videos y libros digitales), de manera tal que cualquier niño o adolescente puede acceder a esos contenidos adaptados al currículo venezolano.

La ONG fue creada con el esfuerzo de un grupo de profesores que encontró en Internet una herramienta formidable para reforzar la formación académica. “En muchos casos, los tutoriales que tenemos son mejores que las clases que dan algunos profesores en ciertas áreas”.

De Viana se manifestó preocupado porque en los últimos años han detectado que Venezuela se está quedando sin profesores de matemáticas, de química, de física y de biología,y esos muchachos de los liceos han tenido que buscar una opción que encontraron en Guao”.

El portal es una página colaborativa. “Nosotros no generamos contenidos educativos. Solo los organizamos de acuerdo con el currículo venezolano y está disponible para cualquiera, porque es gratuito”.

Conectividad cero en los planteles públicos

Las telecomunicaciones en Venezuela son deficientes y la penetración de Internet es pésima. Hoy son muchos los padres que hacen un esfuerzo tremendo para conseguir un Smartphone y un plan de datos para ayudar a sus hijos a hacer las tareas.

El catedrático recordó que el gobierno regaló más de 6 millones de computadoras Canaima para que los estudiantes tuvieran acceso a Internet. “Pero, para el gobierno era más importante comprar cosas que hacer cosas. ¿Cuántas escuelas públicas donde esas Canaima se repartieron tienen conectividad? Y nos referimos a Internet, banda ancha. Ninguna, siendo el Estado dueño de Cantv”.

En este sentido dijo que la tarea fundamental del nuevo gobierno es lograr que antes del primer año, hospitales y escuelas tengan conectividad de excelente calidad, porque si unos muchachos del siglo XXI no están conectados, su aprendizaje está limitado”.

José María De Viana

+Ingeniero civil egresado de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), promoción 1976.

+Inició su actividad docente en la Escuela de Ciencias Sociales de la UCAB en 1977.

+En 1984 comenzó a dictar clases de Mecánica de los Fluidos en Ingeniería, en la UCAB.

+Director de Planificación de Recursos Hidráulicos del Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (Marnr) entre 1981 y 1983.

+Presidente de Hidrocapital entre 1992 y 1999.

+Presidente de Movilnet entre 2003 y 2007.

+Gerente general de Telecomunicaciones Públicas de Cantv entre 1999 y 2004.

+Sigue ejerciendo la docencia en la UCAB y es profesor invitado en la UNIMET y en el IESA.

De Viana: Recuperar los servicios públicos pasa por reinstitucionalizar las empresas

Fuente: Revista GENTE QUE CONSTRUYE

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