• Home »
  • Opinión »
  • Francisco Contreras: La perversión del sector informal bajo el populismo
Francisco Contreras: La perversión del sector informal bajo el populismo

Francisco Contreras: La perversión del sector informal bajo el populismo

Francisco Contreras: La perversión del sector informal bajo el populismo. Una cultura de reforzamiento de gobernanza populista lo constituye el aprovechamiento de cualquier ventaja para extraer valor a costa de los demás.

Es la extensión e intensificación de la informalidad de manera diferente a la conocida. Se asienta en alguna relación directa o indirecta con funcionarios, entes públicos corrompidos o sujetos pertenecientes al hampa común u organizada.

Su actividad deriva de la extracción de renta y no de la generación de un bien o servicio con algún valor económico o social añadido.

La degeneración informal

La degeneración informal existe en cualquier lugar y momento. Y es notoria bajo asfixia regulatoria y en ausencia de poderes públicos autónomos, independientes y legítimos.

Este tipo de informalidad tiene como condiciones necesarias la escasez extrema de bienes y servicios, y los estados de hiperinflación. Y solo existe en presencia de mercados negros.

Esa forma de mal vivir hay que diferenciarla de las formas convencionales de las actividades informales:

1.- Vendedores ambulantes, en carritos y buhoneros.

2.- Transporte cuya fuerza la constituye la tracción humana.

3.- Conductores de minibuses y taxis.

4.- Recolectores de basura.

5.- Personas que trabajan en las calles.

6.- Trabajadores informales en tiendas y talleres pequeños de reparación.

7.- Gente que recicla chatarra.

8.- Productores individuales o familiares que desde sus casas fabrican muebles y partes de metal. Curten, cosen zapatos; tejen, tiñen y estampan telas; producen y bordan ropa; separan y venden ropa.

9.- Mujeres que trabajan en sus hogares.

LEE TAMBIÉN:   ¿Es posible invertir en Venezuela? - Por Francisco J Contreras M

10.- Trabajadores a domicilio, trabajadores eventuales en restaurantes y hoteles, conserjes subcontratados y guardias de seguridad; jornaleros en la construcción y la agricultura; trabajadores a destajo en talleres con condiciones laborales abusivas; asistentes temporales de oficina o personas subcontratadas que procesan datos a distancia.

Estas personas que realizan esas actividades son las que convencionalmente llamamos informales.

Si se presta atención, todos ellos conocen su oficio y existen en todas partes con menor o mayor intensidad. Son gente cuya actividad genera un bien o servicio real, no se trata de buscadores de oportunidades.

Estas actividades son susceptibles de ser incorporadas al sector formal de la economía o poseer legitimidad e integración institucional en términos de sujetos de regulación.

Francisco Contreras: La perversión del sector informal bajo el populismo

Comments

comments