Gilberto Morillo: Fondos Soberanos de Riqueza (Parte 1)

Gilberto Morillo: Fondos Soberanos de Riqueza (Parte 1)

Gilberto Morillo

Ing Gilberto Morillo

Gilberto Morillo: Fondos Soberanos de Riqueza (Parte 1)

Abundancia y escasez

La idea de ahorrar recursos durante épocas de abundancia es tan antigua como la humanidad. Mil 500 años antes de Cristo el israelita José ascendió a Visir de Egipto al aconsejar al Faraón que ahorrara grano durante los 7 de años de abundancia que viviría el país y así sobrevivir a los 7 años de escasez que seguirían de acuerdo a su interpretación de los sueños del monarca. Realmente el concepto tiene que ver con el sentido común y la previsión.

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Antecedentes en Venezuela

En el país existió la conciencia de que períodos de abundancia de recursos podrían no ser sostenidos en el tiempo y que habría que ahorrar parte de esa riqueza.

En 1973, a raíz del embargo petrolero que algunas naciones productoras árabes de petróleo iniciaron contra varios países europeos y EE.UU, los precios del crudo pasaron de un promedio de $3 a $12 por barril. Esto generó un gran flujo de fondos a los países exportadores de petróleo como Venezuela.

El gobierno de Carlos Andrés Pérez que se iniciaba, quiso retener gran parte de los ingresos adicionales que se recibían por regalías e impuesto sobre la renta de las concesionarias petroleras. Así en 1974 se creó el Fondo de Inversiones de Venezuela (FIV). Entre sus normas se estableció que el FIV podría dirigir estos fondos hacia el desarrollo en la forma de inversiones, préstamos o avales. No existía una clara idea de un ahorro para uso futuro sino de invertir los fondos para generar desarrollo y preservar su capital.

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El fondo recibió un nuevo impulso con la subida de precios del petróleo por la caída del Sha de Irán en 1979, pero su manejo fue seriamente cuestionado por los préstamos y garantías de baja calidad que otorgó.

En 1998 se creó el Fondo de Inversión para la Estabilización Macroeconómica (FIEM), para ahorrar posibles ingresos petroleros extraordinarios, es decir, aquellos que se produjeran por encima de un cierto nivel de precios que para ese entonces rondaban los $10 por barril. El país estaba en equilibrio fiscal y la deuda externa era de poca cuantía. Las normas del FIEM en cuanto al uso de los fondos eran muy restrictivas y solo en presencia de una baja pronunciada de ingresos podrían usarse.

Poco tiempo después, el régimen actual inició su gestión y mediante sucesivas reformas a la ley evitó que se hicieran contribuciones importantes al fondo. Solo llegó a tener un máximo de $6 mil 227 millones hacia 2001. Con la crisis del paro cívico nacional de 2002, el régimen retiró todos los fondos y ajustó el nombre a Fondo de Estabilización Macroeconómica (FEM).

Fondos Soberanos en el Mundo

En varios países del mundo se han establecido fondos para ahorrar riqueza temporal, denominados Fondos Soberanos de Riqueza. Incluso se creó la asociación The International Forum of Sovereign Wealth Funds (IFSWF). Su primera reunión se celebró en Azerbaiyán en 2009 y tiene su sede en Londres. Su objetivo es intercambiar ideas y experiencias en cuanto al manejo de los recursos de los fondos. Algunos han adoptado ciertos principios de manejo llamados los Principios de Santiago.

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La mayoría de los fondos están ligados a ingresos provenientes de la explotación de materias primas cuyos precios suelen ser bastante inestables. Entre estos se cuentan los fondos de ingresos provenientes del petróleo como los de Noruega, Alaska, Arabia Saudita, Texas, Alabama y otros. Algunos países han creado fondos por un aumento en sus reservas en moneda extranjera o continuos superávits fiscales como sucedió en Taiwán y hasta cierto punto en China.

El fondo más conocido a nivel público es el de Noruega, creado en 1990 bajo el nombre Petroleum Fund Norway y que se conocía como Oil Fund. En el año 2006 se le ajustó el nombre a Government Pension Fund of Norway con el objetivo de ahorrar los ingresos de la industria de los hidrocarburos. Se nutre de los impuestos sobre la renta de las empresas petroleras que operan en el país, de las regalías y licencias. Adicionalmente, los dividendos de la empresa paraestatal de petróleo Equinor, también ingresan al fondo. Para 2018, los activos del vehículo sobrepasaban el billón de dólares, haciéndolo el de mayor tamaño entre los fondos soberanos de riqueza basados en materias primas.

El fondo es manejado por una entidad financiera dependiente del Banco Central Noruego y como agente del Ministerio de Finanzas, que es el representante del gobierno para manejar el fondo. Aunque tiene el nombre de Fondo de Pensiones realmente es un ente fiscal que no recibe contribuciones de futuros pensionados. Las pensiones de los jubilados noruegos tampoco salen de sus recursos. Funciona como un amortiguador fiscal que se acciona si el gobierno tiene déficit en sus operaciones.

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El autor es ingeniero en el área de petróleo y energía y trabaja para el Grupo Orinoco.

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