La arquitectura como medicina. Ante la presente crisis mundial generada por el COVID-19 hay una pregunta que se nos viene a la mente. ¿Puede la arquitectura servir como medicina?

En momentos en que el mundo se encuentra paralizado, las mentes se ponen en funcionamiento para tratar de minimizar los riesgos generados por el COVID-19. Hemos podido comprobar como la denominada “arquitectura efímera” deja a un lado su papel lúdico, para trabajar desde la funcionalidad.

Fotografías de picture Alliance
Fotografías de picture Alliance

Tan solo 10 días bastaron para construir un hospital en Wuhan, origen de la pandemia que marcaró el devenir del siglo XXI. Este hospital fue construido siguiendo las bases del levantado en Pekín en 2003, el cual hizo frente a la epidemia del síndrome respiratorio agudo y grave (SARS).

Estos dos ejemplos nos hacen recapacitar acerca de la función que tiene la arquitectura en la cura de las enfermedades. Pero no pensemos en esto como algo novedoso; sino como un problema planteado desde periodos previos a la II Guerra Mundial, y excelentemente resueltos por Alvar Aalto. Así lo refiere el portal Arquitectura y Empresa.

Sanatorio para tuberculosos

Fue en 1928 cuando Aalto salió vencedor de un concurso en el que se planteaba el diseño de un sanatorio para tuberculosos. Por aquel entonces, los únicos medios conocidos para afrontar dicha enfermedad consistían en la exposición al sol y al aire puro. Sin embargo, el diseño final de sanatorio no toma forma hasta 1932, de la mano de Alvar Aalto, Aino Marsio-Aalto, Erling Bjertnäs, Harald Wildhagen, Lauri Sipilä y Lars Wiklund.

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Fotografías de Marianna Heikinheimo
Fotografías de Marianna Heikinheimo

La planta asimétrica responde a un sistema coordenado que permite ajustar los diferentes bloques en base a sus necesidades. De este modo, la zona de terrazas conecta con el bloque de habitaciones en un ángulo de 20º, paralelo al bloque B (comedor y zonas de trabajo); el cual se conecta con el bloque C (cuartos técnicos y cocina) en un ángulo de 45º.

Fotografías de Marianna Heikinheimo
Fotografías de Marianna Heikinheimo

Las habitaciones se diseñan dentro de un bloque lineal cuya orientación sur-sureste y su máxima apertura al sol y el aire juegan un papel importante a nivel curativo. La permanencia en posición tumbada de los pacientes hace que el diseño de las habitaciones cobre un papel fundamental en el proyecto y en su sanación.

   

Fotografía de Marianna Heikinheimo
Fotografía de Marianna Heikinheimo

Si bien la iluminación de las habitaciones es ciertamente relevante, la importancia recae en la ventilación de las mismas.


Fotografías de Marianna Heikinheimo

Debido a la continua ventilación del ala de pacientes, el resto de los espacios no resultaban tan cálidos en invierno como se había previsto. La altura del edificio daba lugar a una diferencia de presión de aire entre los pisos inferior y superior, lo que permitía que el sistema de ventilación natural por gravedad funcionara de manera eficiente en combinación con el sistema de calefacción central empleado.


Fotografías de Marianna Heikinheimo

Este edificio es uno de los ejemplos que nos muestran como la arquitectura y el diseño se deben de poner al servicio de la sociedad; trabajando mano a mano con el resto de disciplinas para mejorar la calidad de vida de la población mundial.

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La arquitectura como medicina

Fuente: Arquitectura y Empresa

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