La pandemia obligó a los apicultores a reinventarse. El pasado 20 de mayo se celebró el Día Mundial de las Abejas. Y ante la situación generada por la pandemia de Covid-19, los apicultores del estado Monagas buscan la manera de reinventarse. No obstante las limitaciones impuestas por la pandemia y la crisis económica, muchos continúan su trabajo.

Así lo reseña el portal Hispanopost.

Para el apicultor Sidel Sánchez, el principal flagelo que enfrentan es la inseguridad con la destrucción de colmenas. Según el vocero, el apoyo de las autoridades de seguridad es nulo, porque cuando un apicultor es víctima de la delincuencia, nadie le presta atención.

 A pesar de toda esta situación, hay quienes se mantienen porque es una actividad muy reconfortante; muy nutritiva para el alma y el espíritu. Siempre se busca la manera de seguir aunque se tenga otra actividad”, explicó Sánchez.

Planes paralizados

El criador de abejas detalló que en Monagas todos los planes nacionales de fomento de apicultura están paralizados; y la poca que queda está resistiendo por cuenta propia. La importación de material genético también fue paralizado, especialmente los pie de crías, que anteriormente se traían para mejorar las características de la región.

El Día Mundial de las Abejas surgió por iniciativa de Eslovenia, país miembro de la Unesco, para conmemorar el nacimiento de un reconocido apicultor.

En relación a los usos terapéuticos de los productos de la colmena, en Alemania hay mucho trabajo adelantado con respecto al tratamiento del cáncer de mama con la antitoxina.

Hay un científico español que tiene  un trabajo acerca del propoleo; que es otro producto de la colmena para combatir el coronavirus. Tienen fundamentos científicos para afirmar que funciona, aunque no tiene la aprobación de la OMS; pero hay avances importantes al respecto”, precisó.

De las colmenas no sólo se obtiene la miel, sino otros productos como la cera, el polen, el propoleo, la apitocina, la jalea real y la polinización. Otra propiedad muy querida por los hombres es la leche de zángano que es el macho de la colmena, es la mezcla que se prepara con las larvas del zángano, constituido por un altísimo porcentaje de testosterona causando un gran efecto viril.

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Fuente: Hispanopost

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