Icono del sitio

Pdvsa aumentó 58% su producción en un año sin multinacionales de Europa y EEUU

Pdvsa aumentó 58% su producción en un año sin multinacionales de Europa y EEUU. En enero de 2019, los despachos de crudo y combustibles de Petróleos de Venezuela (PDVSA), estaban por encima de 1,3 millones de barriles al día.

Esto era un mes antes de que el gobierno de Donald Trump impusiera las sanciones que prohibieron a la estatal petrolera exportar hacia Estados Unidos. Así lo indica HispanoPost en un análisis hecho por el periodista Andrés Rojas.

Y a partir de entonces comenzó una caída que, luego de 17 meses, alcanzó 72,5%. Los despachos hacia el exterior también se desplomaron a 379.000 barriles al día, casi la cuarta parte de lo que se enviaba.

Por el lado de la producción se dio una situación similar, porque 2018 cerró con un volumen de extracción de crudo por encima de 1,5 millones de barriles. En solo año y medio se registró una caída de 74% y para mediados de 2020 el volumen de extracción de crudo apenas alcanzaba la cuarta parte del nivel que se reportaba antes de las sanciones.

Sanciones no fueron suficientes

El objetivo de las sanciones, de acuerdo con lo señalado por el entonces presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, era que se produjera un cambio político en no más de un año. La expectativa era que ya para 2020 Nicolás Maduro no estuviera en el poder; Estados Unidos hubiera levantado las sanciones y, de esa manera, Pdvsa recuperaría el mercado perdido.

“Estados Unidos está actuando de manera asertiva para ahogar financieramente a Maduro y acelerar una transición democrática pacífica”; afirmó John Bolton, exasesor de eguridad nacional del expresidente Donald Trump a mediados de 2019.

Dos años más tarde ese cambio no se dio. El mandatario venezolano continúa en el poder y Pdvsa, entre junio de 2020 y el mismo mes de 2021, frenó la caída de su producción y sus ventas externas, incluso con tendencia lenta al alza.

Maduro encontró la manera de frenar el desplome

Por el lado de la oposición, alrededor de Guaidó se resalta la importancia de mantener las sanciones. “Las sanciones son la única herramienta que tenemos en este momento para enfrentar a la dictadura de Nicolás Maduro; pero el proceso ha sido más lento de lo que hubiéramos querido”, llegó a reconocer Guaidó a mediados del año pasado.

Hoy, se debe reconocer que Maduro encontró una manera de frenar el desplome y colapso de la industria petrolera.

Las cifras de organizaciones como la Agencia Internacional de Energía o la firma consultora Energy Intelligence indican que desde mediados del año pasado hasta la mitad de 2021 -con altas y bajas- la producción aumentó 58% para alcanzar un nivel por encima de 531.000 barriles diarios; y las exportaciones se elevaron 66,5% para colocarse sobre los 631.000 barriles al día.

¿Qué ocurrió?

Maduro, en principio, sacó a los militares de Pdvsa con la remoción del mayor general Manuel Quevedo; y transfirió la competencia del sector petrolero a dos chavistas pragmáticos. Tareck El Aissami, como ministro de Petróleo, y Asdrúbal Chávez en la presidencia de Pdvsa. Este último conoce la empresa, hizo carrera en la misma y llegó a ocupar la vicepresidente de Comercio y Refinación.

La administración Maduro ha recurrido a todas las cartas y aliados que ha conseguido. Mucho se apunta hacia Rusia y China; pero poco se menciona a la India, que al final ha tenido un rol relevante justamente en los dos años y medio que tienen las sanciones. Al punto que ha aportado caja a las cuentas de Pdvsa.

Un promedio de 319.177 barriles diarios exportó Pdvsa a la India durante 2019, volumen que representa casi un tercio de las ventas externas. En 2020, segundo año de las medidas de Estados Unidos, las ventas al país asiático alcanzaron 191.021 barriles por día, también cerca de la tercera parte.

En esos dos años, dos empresas de refinación de la India (Reliance y Nayara Energy) han aportado cerca de $8.000 millones a las cuentas de la estatal venezolana.

Venezuela depende de la India

“Estas exportaciones son la línea de vida del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela”; sostiene Hari Seshasayee, analista internacional de las relaciones entre la India y América Latina, e investigador del Wilson Center, un think tank con sede en Washington y el cual tiene patrocinio del Congreso de los Estados Unidos.

Advierte que la India contabilizó pagos por $5.500 millones en 2019 y por $2.300 millones en 2020, pese a la caída de los precios del crudo y la pandemia de la COVID-19.

“Venezuela depende de las ventas de petróleo a la India como una fuente vital de divisas; dado que una parte importante de las exportaciones a China se utilizan para amortizar préstamos”, agrega.

Estas cifras representan una escasa porción de lo que llegó a recibir Pdvsa por parte de las empresas indias en años anteriores a las sanciones; si se toma en cuenta que los despachos a ese país se aproximaron a los 400.000 barriles diarios y el porcentaje de descuento que recibía con respecto al crudo Brent era de 12%. Y en la actualidad, alcanza alrededor de 30%.

Seshasayee, no obstante, resalta el papel de la empresa Reliance Industries, que firmó un acuerdo de largo suministro en 2012 con Pdvsa. Solamente en el primer año de las sanciones llegó a adquirir 27% de las exportaciones petroleras venezolanas; prácticamente igualando el volumen que percibió China durante 2019.

Reliance: el primer cliente de Pdvsa con explícita aprobación de EE.UU

E indica que esas transacciones se hicieron con el aval del gobierno de Trump gracias a las gestiones de lobbying o cabildeo que realizó en el Departamento de Estado; el Departamento de Justicia y, por supuesto, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro.

Reliance se convirtió en el primer cliente de Pdvsa con explícita aprobación de Estados Unidos. El simple objetivo de ese lobbying fue asegurar un estricto cumplimiento de las sanciones de Estados Unidos; pero también una autorización para cualquier importación vinculada con Venezuela, sea directa o a través de intermediarios”, señala Seshasayee.

A los despachos hacia la India se suma la modalidad que se consiguió para mantener los suministros de crudo hacia China, reportadas por diferentes firmas consultoras y las reseñas de la agencia de noticias Reuters en función del movimiento de tanqueros y la descarga de tanqueros en puertos petroleros.

“China nunca dejó de importar el crudo de Pdvsa. Primero, siguió llegando a sus puertos con la ayuda de una subsidiaria en Suiza de la empresa rusa Rosneft; y luego a través de un método de entrega indirecta que hizo parecer como si el origen del petróleo fuera Malasia”, señala un trabajo de investigación realizado por Reuters.

La agencia de noticia añade que “esas ventas proporcionaron un apoyo muy necesitado por el gobierno de Maduro; aunque no se pudo determinar cuánto ingresó a las arcas estatales, porque Pdvsa a menudo vende su crudo a descuentos. Y muchas de sus transacciones se destinan a pagos de deuda con China en lugar de generar efectivo”.

Para leer más ingresa a HispanoPost.

Pdvsa aumentó 58% su producción en un año sin multinacionales de Europa y EEUU

Fuente: Hispanopost

Comentarios

Comenta en Facebook

Salir de la versión móvil