¿Por qué y para qué mostrarnos como somos nos puede ayudar a ser mejores líderes?

La mejor forma de lograr confianza tiene que ver con la transparencia que podemos mostrar dentro de nuestros equipos y con las personas que nos rodean.

El valor de la confianza es uno de los atributos más importantes cuando hablamos de gestionar un liderazgo auténtico que pone en el centro a las relaciones humanas pensadas a largo plazo.

Los líderes que logran resultados son aquellos que despiertan su ser interno y lo manifiestan en su hacer cotidiano; a través de este proceso:

Generan y mantienen un alto nivel de confianza en sí, e inspiran a que eso mismo sea mutuo entre los integrantes de un equipo.

Modelos antiguos de liderazgo

Sin embargo, muchos de ellos siguen desconociendo la poderosa herramienta que representa la autenticidad en la gestión de esos teams, tal vez porque arrastran modelos antiguos de liderazgo donde el verticalismo no permitía una expresión sincera de quien cada persona es.

Como la autenticidad es un valor fundamental, es relevante trabajarlo dentro de los equipos realzando las ventajas que tiene para todos el poder ser cada vez más genuinos y confiables.

Las personas nos vinculamos con otros por quienes sentimos respeto y admiración. Estas relaciones son más fluidas que aquellas con quienes no sentimos cierta identificación.

Respeto y admiración son dos de las cualidades que más impacto tendrán en los equipos, y justamente están relacionadas a ese grado de vínculo humano que se desarrolle cada día con aquellos que te rodeas.

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Líderes como agentes de cambio de sus equipos

Otro de los grandes atributos de los líderes es que pueden ayudar a otros a desarrollar habilidades que hasta ese momento desconocían que tenían. Esta transferencia de auto descubrimiento y competencias propias puestas al servicio de los demás, es estratégica para el desarrollo de cada integrante

Por ejemplo, es necesario trabajar mano a mano en la mejora de la buena gestión de la comunicación intra y extra personal, la gestión de conflictos y las habilidades técnicas de base con las que ya cuentas, plantando semillas para que germinen en otras personas.

Este tipo de cualidades del liderazgo se desarrolla a la par de todas las demás habilidades que un buen líder tiene.

Entonces, necesitas primero contar con ellas para luego transferirlas, porque no es posible liderar si no se aprendió antes a auto liderarse.

Cómo desarrollar la autenticidad en ti y en las demás personas

La autenticidad es el pegamento que vincula a las personas. Cuando te perciben de esta manera, los acercamientos son más espontáneos, se solidifican con el tiempo y pueden construir una energía mayor para llevar adelante propósitos, visiones y proyectos en común.

Para poder ayudar a desarrollar la autenticidad en otras personas es importante que los otros te perciban como una persona de valor, digna de confianza, que sabes escuchar empáticamente y que tienes la suficiente apertura mental para respetar opiniones distintas a las tuyas.

La autenticidad es un elemento que sirve como lubricante social en el logro de objetivos comunes. Cuanto más la ejercites, más confianza vas a proyectar; y si, además, lideras con humildad, las personas van a acudir a ti en busca de consejo o de opiniones debido a esta calidez humana que verán en total transparencia.

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Aquí tienes 10 tips para desarrollar la autenticidad empezando por ti, y para despertarla en otros:

Sé preciso en tus palabras y empático en tu escucha.

No emitas juicios sin valorar el punto de vista de las demás personas.

Evita contradecirte y busca la coherencia en todo lo que hagas.

Evita mentir y di la verdad asertivamente, por más que requiera de tu firmeza y carácter.

Toma coaching profesional a menudo.

Cultiva e incentiva valores humanos básicos como son el respeto, el autocontrol, la ética, la solidaridad y el altruismo, entre otros.

Practica la presencia en mente, cuerpo y ser, conectado con cada persona y en cada intercambio que tengas.

Mantén una postura ética de acuerdo con tus valores, alineados con los del proyecto que representas.

Practica la vulnerabilidad: está bien decir “no sé” o sentir dudas; aprovecha eso que detectas para enfocarte en tu mejora continua.

Sostén la energía de la serenidad y calma ante los momentos de crisis y desafíos. Sé un faro.

Un líder humilde es un líder auténtico

No se trata de pensar la autenticidad como una forma de ser en el mundo donde solo tú tienes la razón y todos los demás están equivocados como si fueran traidores a sus propias ideas. Cada persona lidera a su manera.

La autenticidad tiene que ver con el obrar según tus ideas, creencias, propósitos y experiencias, aunque respetando las de los otros y tu propia coherencia entre lo que piensas, dices, sientes y haces. Incluso si aparece tu incoherencia en algún momento puedes conectar con la sabiduría, que allí se expresa en aceptarla como parte de la condición humana.

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Por todo esto, el ser líderes auténticos se constituye en un valor en alza para conducir equipos.

La autenticidad es una forma de ser y de vivir que agrega valor permanentemente, y que, además, te permite ponerle un sello de tu estilo en cada cosa que haces. Esto es lo que muy frecuentemente te vuelve inolvidable: habrás dejado tu legado en los corazones y las experiencias de cada persona con la que te has cruzado.

FUENTE: Entrepreneur/Daniel Colombo/

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