¿Una ciudad sólo para peatones? Huesca lo logró

¿Una ciudad sólo para peatones? Huesca lo logró

¿Una ciudad sólo para peatones? Huesca lo logró. Las señales que advierten al conductor que avanza hacia Huesca de que está entrando en una zona peatonal han dejado de ser un aviso novedoso. Solo los visitantes que no son de la ciudad se percatan de su significado.

Hace seis años, cuando se acometió la peatonalización del centro de la capital altoaragonesa, el proyecto vino acompañado por una ola de escepticismo.

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Zona peatonal reactivó el centro

Hicieron falta pocos meses para que la polémica remitiera y los oscenses constataran que el proyecto había transformado no solo la fisonomía de su arteria principal, el Coso, y de las calles adyacentes, sino su forma de vivir y de convivir.

— La empresa no fue fácil. El Coso se consideraba la M-30 oscense. Esta avenida y las calles aledañas estaban abiertas al tráfico y era habitual ver coches aparcados en doble fila.

De las 300 calles de Huesca se peatonalizó un centenar. Se invirtieron casi 10 millones de euros, se abrió un parking y se habilitaron zonas azules”, recuerda Gerardo Oliván, portavoz del PP oscense y responsable del Plan de Movilidad en 2011.

Circulación de automóviles descendió 83%

Un año y medio después, los peatones en el centro se habían incrementado 53%, el uso de bicicletas subió un 200% y un 25% el del transporte público. La circulación en automóvil descendió un 83% en el casco antiguo, según un estudio presentado por el Ayuntamiento en 2014.

— Maite Muñoz y Ruth López esperan a sus hijos a la salida del colegio El Parque, en pleno centro.

No tener que estar pendiente de los coches si el niño se te escapa es un alivio”, coinciden.

Con el cambio de Gobierno local en 2015, hubo un intento por reabrir al tráfico algunas calles. Pero la contestación frontal de los vecinos evidenció que los efectos de la peatonalización habían calado. “Ahora hay que adaptarla a las nuevas necesidades”, apunta Crespo.

— A los comercios tradicionales se han incorporado tiendas de ropa y complementos, joyerías y franquicias.

Que la gente pueda pasear es bueno para las ventas”, sostiene Isabel Claver, presidenta de la asociación de comerciantes.

Por los escaparates del Coso Bajo pasan 80 personas cada cinco minutos. Claver calcula que las ventas se han podido incrementar entre 15% y 20%.

Hosteleros celebran la medida

— Quien se ha visto enormemente favorecida es la hostelería.

Los bares han reforzado su capacidad con las terrazas. El ascenso del Huesca ha sido un milagro. Los días de fútbol estamos llenos”, explica Carmelo Bosque, presidente de la asociación de hostelería.

El potencial gastronómico es uno de los principales alicientes que la ciudad busca trasladar a otros ámbitos para seguir creciendo.

La peatonalización ha transformado Huesca y la ha hecho más sociable. Ahora tenemos que reivindicarnos para sonar fuera”, señala Miguel Ángel Otín, secretario de Huesca Suena, una plataforma formada por empresarios, profesionales y ciudadanos.

¿Una ciudad sólo para peatones? Huesca lo logró

Fuente: El País – España

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